Rafael Arias
Director Comercial · Sector inmobiliario
Alpinista y apasionado de la montaña
Tenía una gerencia que me iba bien, un área controlada, y pensaba que ya estaba topado en crecimiento dentro de la empresa. Estaba cómodo, pero también esperando que me voltearan a ver sin levantar la mano. Una de las primeras preguntas del proceso fue cómo estás y a dónde quieres llegar, y eso me abrió la visión. Aprendí que no se trata de alzar la mano y pedir, sino de alzarla con acciones concretas que te hagan visible de manera inteligente.
Aprendí a detectar el estilo de cada gerente a mi cargo y a entender cómo dirigir a cada uno de manera distinta. No se trata de uniformar, sino de respetar el ADN que cada quien trae, y desde ahí llevarlo a crecer.
Lo que hago distinto hoy es soltar el micromanagement. Antes metía las manos en todo; ahora encuadro claramente a cada gerente: qué quiero lograr, cómo me gustaría hacerlo, con procesos claros que puedo monitorear sin meterme en la operación. Eso es lo que me ha permitido abarcar más sin perder el control.
A alguien que acaba de tomar una dirección le diría: empieza a escucharte. Recuperar los logros anteriores y ponerlos en perspectiva da mucha confianza. Y después, confía en el proceso, dale el tiempo que merece.
Este coaching no solo me movió en lo profesional: también me regresó una de mis grandes pasiones, el alpinismo, volver a escalar, a cuidarme físicamente para estar al cien por ciento en el trabajo y en la vida personal. Para mí la familia es lo más importante, y este proceso también me ha ayudado ahí.
He sido promovido en 3 ocasiones.
Un impacto positivo y medible en la operación de mi área.
Me hiciste crecer y darme cuenta de cosas que tenía que o necesitaba despertar o fortalecer.
Me ayudaste a superar algunos miedos y también a poder manejar mejor la parte gerencial.
Me ayudó a retarme a poder hacer las cosas y tener mucha más confianza en mí mismo.
Pocas semanas después, conseguí un trabajo que representa un gran paso en mi carrera.
Ahora ya puedo, y quiero, dejar de tratar de hacerlo todo.
Hoy me cuestiono más a mí mismo antes de asumir que el problema está afuera.
Lo que trabajé en mi proceso de coaching es justo lo que me hizo llegar a este proyecto.
Un acompañamiento a descubrir lo que no sabía que había en mí.
Vi que su proyecto iba más allá de un curso de capacitación.
Hemos compartido con Superlativus 7 proyectos de coaching ejecutivo en diferentes organizaciones.
Ha mejorado el desempeño del personal, logrando elegir a los candidatos mejor calificados.
Mostrar un interés real por darles las herramientas para que sean mejores que ayer.
Te ayuda a encontrarte, conocerte y a encontrar la mejor manera para hacer las cosas.
Desarrollé Objetividad y Claridad Profesional de Manera Expansiva.
Un antes y un después, es como caminar más ligero, más feliz y con enfoque.
Desde la primera sesión se desbloquearon canales que me permitieron aceptar, dejar ir, comprender.
En cuanto inicié este proceso, hubo un cambio en mi alma, en mi trabajo y con mi familia.
Logré potencializar mis habilidades de liderazgo y relaciones interpersonales.
No se trata de uniformar, sino de respetar el ADN que cada quien trae.