Lydia Moreno
Coach Ejecutivo
Bordadora
Tuve la oportunidad de llevar un proceso de Coaching y de Emotion Code; con el acompañamiento de Roberto logré hacerme cargo más rápido de unas situaciones que me estaban dificultando avanzar y lograr transitar varias emociones que me tenían detenida.
Emotion Code me ha ayudado a entender de dónde vienen varias emociones que siento, y poder soltarlas de una manera muy natural y sin necesidad de sufrir en el proceso.
He sido promovido en 3 ocasiones.
Un impacto positivo y medible en la operación de mi área.
Me hiciste crecer y darme cuenta de cosas que tenía que o necesitaba despertar o fortalecer.
Me ayudaste a superar algunos miedos y también a poder manejar mejor la parte gerencial.
Me ayudó a retarme a poder hacer las cosas y tener mucha más confianza en mí mismo.
Pocas semanas después, conseguí un trabajo que representa un gran paso en mi carrera.
Ahora ya puedo, y quiero, dejar de tratar de hacerlo todo.
Hoy me cuestiono más a mí mismo antes de asumir que el problema está afuera.
Lo que trabajé en mi proceso de coaching es justo lo que me hizo llegar a este proyecto.
Un acompañamiento a descubrir lo que no sabía que había en mí.
Vi que su proyecto iba más allá de un curso de capacitación.
Hemos compartido con Superlativus 7 proyectos de coaching ejecutivo en diferentes organizaciones.
Ha mejorado el desempeño del personal, logrando elegir a los candidatos mejor calificados.
Mostrar un interés real por darles las herramientas para que sean mejores que ayer.
Te ayuda a encontrarte, conocerte y a encontrar la mejor manera para hacer las cosas.
Desarrollé Objetividad y Claridad Profesional de Manera Expansiva.
Un antes y un después, es como caminar más ligero, más feliz y con enfoque.
Desde la primera sesión se desbloquearon canales que me permitieron aceptar, dejar ir, comprender.
En cuanto inicié este proceso, hubo un cambio en mi alma, en mi trabajo y con mi familia.
Logré potencializar mis habilidades de liderazgo y relaciones interpersonales.
No se trata de uniformar, sino de respetar el ADN que cada quien trae.